Datos Básicos: En esta ocasión se ha organizado una nueva ruta por la zona de Casillas y el Valle de Iruelas, por donde el club ya ha pasado en varias ocasiones. El inicio y fin de la ruta era el pueblo de Casillas. El objetivo y techo de la ruta era el Canto del Berrueco de 1811 m de altitud. Asistieron 7 socio, la longitud de la ruta fue de 18 kms y se libró un desnivel de 900 metros.
Crónica: Tras reunirse el grupo con puntualidad en el punto de salida, se descubrió que todos los bares del pueblo estaban cerrados y no había forma de tomar café. Cuando se estaba a punto de desistir, unos paisanos informaron de que el bar “Dial” estaba abriendo y se atravesó el pueblo pudiendo al fin desayunar.
Debido a este desplazamiento, se inició la ruta desde la otra punta del pueblo, pues todos los caminos conducen al Puerto de Casillas. Un error del guía, hizo que se tuviera que desandar un trecho y entre sonrisas, se inició el ascenso por la pista asfaltada que sube al puerto.
La temperatura era ideal para la práctica del senderismo, pero el día amenazaba lluvia y la previsión también.
Tras caminar un kilómetro por la pista, se abandonó el asfalto en un cruce a la derecha, atravesando un castañar, donde había un ejemplar de castaño centenario de excepcional tamaño y belleza, que el grupo paró a fotografiar.
Se continuó campo a través unos 100 metros por una ladera y se tomó un sendero que nos llevó de nuevo a la pista principal hacia el Puerto de Casillas.
El Puerto de Casillas, recibió al grupo con una fina lluvia y viento frío. Es un lugar ya visitado en varias ocasiones, pero en esta ocasión, no permitió la típica parada para las fotos y el avituallamiento.
El camino giraba a la izquierda y tomaba un empinado camino que pasa junto a la base del Cerro de Pinosequillo, donde se buscó un pequeño abrigo y se paró a reponer fuerzas para afrontar la subida principal del día.
La niebla acompañó al grupo durante la breve, pero intensa subida, que los llevó a alcanzar la cima del Canto del Berrueco (objetivo de la ruta a 1881 m). No se llegó a hoyar su cumbre pues la humedad hacía muy resbaladizas las rocas que la protegen, por lo que se decidió hacer la foto con la bandera del club en la base de la cima.
Se necesitaron varios intentos, pues el portador de la bandera, no tenía el mejor de sus días y sujetó la bandera del revés durante la primera andanada de fotos hechas con disparador programado y la cámara apoyada en trípode.
El cachondeo fue general e hizo más sonrientes las caras en la siguiente tanda, ya con la bandera en su sitio.
Tras permanecer unos minutos en lo alto rodeados de niebla, se deshizo la subida y se tomó un camino a la derecha al finalizar el descenso. Este camino estaba en muy malas condiciones, por lo que el grupo se desvió atrochando unos metros hacia la izquierda, para conectar con la bajada marcada con hitos por la que ya se ha transitado en otra ocasión y que conecta con la parte del camino que está en mejor estado.
Al llegar a la Fuente del Berrueco, se decidió parar a comer mientras se escuchaba el relajante sonido del agua de un arroyo a la sombre de varios pinos centenarios. La merecida pausa y las viandas, repusieron las fuerzas de los caminantes, e hizo el resto del camino relajado y distendido.
Tras un suave descenso, se alcanzó el Collado de las Vacas y La zona de la Ermita de San Isidro, llegando a la zona recreativa de la piscina. (Con 4 minutos de retraso en relación al tiempo estimado del track de referencia), lo que originó divertidos comentarios sobre la exactitud del mismo, mientras el grupo se relajaba tomando unas cervezas en el Bar/Restaurante “La Manotera”.
De vuelta al pueblo, el grupo comentaba la mala suerte de la niebla en la cima, mientras despuntaba el sol.
Emplazándose para futuras rutas, los participantes se desearon buen viaje y se despidieron, dando por finalizada una excelente jornada de senderismo.
