Datos Básicos: 5 participantes asistieron a la ruta en un día estupendo con una climatología fría (-2º en Valverde de los Arroyos a la hora de salida de la ruta), pero muy soleada en la sierra del Ocejón. En la realización de la ruta se recorrieron 15 kilómetros de longitud aproximadamente y se libró un desnivel de 1050 metros.

Crónica:A las 9:15 horas, una vez aparcados los vehículos en el área de descanso Las Puentes de Valverde de los Arroyos, el grupo se dispuso a desayunar un impresionante hornazo que Jose Vicente y Óscar compartieron con el resto del grupo. La bota de vino del club hizo el resto, y el momento era merecedor de inmortalizarse, por lo que las primeras fotos de la ruta se hicieron antes de comenzar a andar.
Explicada la ruta por el organizador, el grupo comenzó a andar por un camino con una pendiente constante que hacía ganar metros de desnivel rápidamente al grupo. La primera parada se realizó en el collado de la Majada de los Cardos, a 1494 m de altitud. A esa altura de ruta, (unos 2 kilómetros de longitud) aún faltaban por subir unos 600 metros y quedaban 13 de longitud. De nuevo las cámaras de los móviles inmortalizaron las maravillosas vistas.
Una vez retomado el aliento y guardado en la mochila la ropa que en ese momento no era necesaria, el grupo continuó su trayecto hacia el pico Peñamala, de 1722 mts. Ahí la presencia de buitreras en la zona más escarpada, provocó que los participantes de la ruta disfrutaran de un precioso desfile de buitres.
Se aprovechó cerca del pico para hacer un breve descanso y retomar el aliento perdido durante la dura subida. Aquí las vistas son maravillosas, con un cielo azul, y una atmósfera despejada que permitía divisar muchos kilómetros en el horizonte. Ahora faltaba afrontar la parte más dura y peligrosa de la ruta. Un tramo con mucha pendiente y mucha pizarra suelta que provocó alguna ligera caída sin importancia y la necesidad de echar manos de vez en cuando para buscar estabilidad. Al llegar a una lengua de pizarra cerca de donde se encuentra el vivac horadado en la piedra, parte del grupo permaneció en la pequeña senda y otra parte, decidió subir a visitar dicho vivac, que no mide más de 3 metros de profundidad, pero que desde la lejanía impone mucho más. Una vez reagrupados, los montañeros hicieron un pequeño desvío para alcanzar la cresta del Ocejón, y a partir de ahí terminar los cuatrocientos metros que separaban al grupo de la ansiada cima del Ocejón.
Una vez en la cima, el grupo hizo la foto de familia y aparte de las tradicionales fotos en el vértice geodésico, también se hicieron fotos de los socios disfrutando del vino de la bota, o lo que denominaron como “botacall”. Ese tiempo de disfrute no duró mucho debido a la saturación de gente que ocupaba la cima y alrededores. Prácticamente no había momento en el que el vértice estuviera vacío para poder disfrutar y hacer fotos, por lo que el grupo, tras las fotos realizadas, ya comentadas anteriormente, decidió descender varios centros de metros y buscar un sitio más tranquilo para tomar el merecido bocadillo. Una vez repuestas las fuerzas se retomó el sendero que llega al Ocejoncillo y al Ocejón y que tienen su origen en Majaelrayo y en Valverde de los Arroyos. Gran acumulación de gente que subía a la cima provenientes de ambas localidades, mientras el grupo continuaba su descenso por la senda que transcurría junto a al arroyo de la Fuente de Cañamarejo. A continuación, tras pasar por un mirador en el que ya se visualizaban en la lejanía las cascadas de Despeñalagua, el grupo tomó una senda que llevaba a la parte superior de las cascadas y donde los componentes de la ruta hicieron algunas fotos en lugares no aptos para personas con vértigo. Retomada la senda, el grupo continuó los dos últimos kilómetros restantes hasta llegar a Valverde de los Arroyos. Ahí el grupo intentó tomar un refrigerio, pero aparte de los puestos ambulantes de la plaza del pueblo, sólo hay un bar que en realidad sólo es un restaurante porque no dan servicio de bar ni de terraza, únicamente restaurante.

El grupo decidió continuar hasta los coches y desplazarse hasta el cercano pueblo de Palancares, donde pudieron disfrutar de un rato muy agradable en la terraza del mesón Ocejón.

Ruta CXXVI: Circular Ocejón desde Valverde de los Arroyos