Datos Básicos: Solamente 5 socios y un organizador o guía pudieron asistir para cumplir con una ruta de unos 13 Kms. y algo más de 400 mts de desnivel.
Crónica: Nuestra ruta de hoy nos llevó a la parte Oriental de los Montes de Toledo formados por innumerables pequeñas sierras, concretamente a la Sierra de los Yébenes por su parte alta, siguiendo en parte, el tramo inicial del Sendero de los Riscos de los Yébenes PR-TO 15, perfectamente balizado por la Diputación Provincial de Toledo.
Salimos del aparcamiento en la calle Orgaz, al norte, en la parte alta del pueblo y subimos hasta girar a la izquierda por la Calle de la Ronda de San Blas. A nuestra izquierda quedan las últimas viviendas del pueblo donde se halla el Barrio del Toledillo y a nuestra derecha la Sierra de los Yébenes. El camino es cómodo, pasamos por olivares hasta conectar con la Cañada Real de las Merinas.
Después iniciamos la subida hacia el Puerto de Marjaliza que se encuentra a 1023 metros de altitud y el camino amplio pasa a ser una vereda que va ganando altura entre jaras y romero hasta alcanzar la carretera TO-3225 y el puerto, habiendo acometido prácticamente toda la subida. Desde la carretera, recorremos los pequeños riscos de la Sierra de los Yébenes en dirección este.
El primero y la parte más elevada de esta sierra es el Pico Vedado con sus 1069 metros de altura, el vértice geodésico se encuentra detrás de las antenas donde hicimos la primera parada y aprovechamos para disfrutar de las magnificas vistas en un día soleado y con gran visibilidad, lo que nos permitió realizar las primeras fotos del día. Hacia el Norte, podemos observar la planicie que nos separa del río Tajo.
La senda es cómoda en esta zona, pero a mitad de los Riscos, nos desviamos hacia la zona llamada la Chorrera y la Tinajilla anunciada en un indicador del sendero y en la zona alta de la Chorrera, al abrigo de un paredón rocoso, aprovechamos la cálida temperatura para hacer la parada central del día y reponer fuerzas comiendo y bebiendo. Finalizado el descanso descendimos a la parte baja de la Chorrera, que después de mucho tiempo seca deja caer un cauce de agua que a nuestros oídos suena maravillosamente.
Retomamos el ascenso hacia la zona donde habíamos realizado el alto y un lugareño que apareció solo, de ruta, nos acompañó hasta lo que en la zona llaman la Tinajilla, una puerta cuadrada en la pared y en cuyo interior hay una pequeña balsa de agua formada por un incesante goteo de agua filtrada por la roca. Nos dijo que llevaba mucho tiempo seca y que era un lugar de aprovisionamiento de los pastores cuando tenía agua.
Volvemos a subir hacia el Montón de Trigo. El caminar por esta zona es una maravilla teniendo vistas al pueblo de Los Yébenes y a toda la zona llamada La Raña, pasamos por la zona llamada de Los Calmos, donde se ven muchos montículos de piedras que debieron ser parte de separación de parcelas.
Al llegar a la zona del Morro de Cabeza Gorda, con el pueblo a la vista, tomamos un sendero que con precaución debido a su pendiente y a las piedras sueltas, nos llevó al pueblo y a los vehículos. Después de una breve parada en una gran y vacía terraza, para paliar un poco la sed con una cerveza y comentar la jornada, reemprendimos la vuelta a casa.
