Datos Básicos: Se recorrieron 17 kilómetros, con 143 metros de desnivel, en una jornada típica primaveral en la que el sol venció su timidez de las primeras horas, ofreciéndonos una magnífica jornada de senderismo. Asimismo, conviene destacar que, a pesar de las limitaciones impuestas por la pandemia, se pudo acoger a los 23 participantes en la ruta dividiéndolos en cuatro grupos con un guía experimentado al frente.

Crónica: Esta vez, los 23 participantes en la ruta se reunieron directamente en el punto inicial (Museo Visigodo de Arisgotas). Tras las correspondientes salutaciones y la presentación al grupo de la persona que nos serviría de guía en las diferentes visitas culturales (Gloria García – Castro Peces, de la empresa ACTIVarte), se inició la visita al museo por grupos. Finalizada la visita, y tras una breve explicación de los pormenores del recorrido, se inició el movimiento sobre las 11:20. Transcurridos los primeros 15 minutos de marcha, se realizó el primer alto técnico con el fin de ajustar el equipo, continuando por una cómoda pista en dirección oeste hasta alcanzar la localidad de Casalgordo. Desde allí, tomamos un camino en dirección suroeste que nos permitía progresar entre el conocido como Camino de la Peña del Rayo y el prácticamente seco Arroyo Colmenarito, siempre con la vista en el horizonte de la Sierra de los Yébenes a lo lejos y, algo más cercana, la Torre Tolanca, torre vigía musulmana que domina la llanura que se extiende desde Sonseca hacia el sur.
Tras el segundo alto técnico, en la zona que ocupaba una laguna, probablemente de origen artificial y alimentada por el Arroyo Colmenarito, pasados un par de kilómetros, alcanzamos nuestro segundo objetivo arqueológico del día, la ermita visigoda de San Pedro de la Mata. Allí, tras la exhaustiva visita guiada, y tras descubrir que ese lugar tiene mucha más historia de lo que nos imaginábamos, procedimos a reponer fuerzas, así como a realizar la tradicional foto de grupo.
Tras un breve descanso posterior a la comida, retomamos el camino, esta vez en dirección sur, adentrándonos en la zona conocida como Peña Ladera, de suelo arcilloso y con abundantes encinas, enebros y jaras. Pasamos al costado de la Casa de La Dehesilla, lugar en el que a todos nos gustaría pasar una larga temporada de descanso y pleno contacto con la naturaleza. A continuación, giramos en dirección noreste, deambulando por un camino en el que el número de enebros sobrepasaba al de otras especies arbóreas.
Nuestro paso cerca de las Casas del Cebo, con la presencia incluida de una cabra que más parecía ser la guardiana de la finca que los mastines que nos ladraban, coincidió con un cambio significativo en el entorno, tornándose repleto a ambos lados de terrenos de incipientes cultivos.
Abandonamos el Camino de Santa Bárbara justo en el momento que pasamos junto al pozo que le da nombre, alcanzando un par de kilómetros después lo que sería el tercer lugar a visitar desde el punto de vista histórico, el yacimiento de Los Hitos.
Desde allí, tras otra interesantísima explicación por parte de nuestra guía turística, finalizamos los últimos centenares de metros hasta llegar de nuevo a la localidad de Arisgotas.
Tras casi ocho horas, 17 km. Recorridos, 143 m. de desnivel y la visita a lugares tan cercanos como desconocidos, la ruta finalizó sin ningún accidente o lesión dignos de mención.

CXIV Ruta: Camino de los Visigodos