Datos Básicos:
Longitud: 12,5 km.
Duración: 4 horas.
Desnivel: 375 m.
Punto y hora de Inicio: Retuerta del Bullaque , 21 horas.
Participantes: En la ruta 12 asistentes, 10 socios y 2 no socios.Crónica: Con puntualidad inglesa, todo el grupo estuvo en los puntos de salida a las horas indicadas por el organizador. El grupo de 12 participantes estaba a las 21:00 horas en el punto acordado, dispuestos a pasar una agradable noche monteña de visualización de estrellas.
De momento los inicios no eran halagüeños ya que la temperatura marcaba 30 grados centígrados, una temperatura muy alta para la hora que era, pero últimamente y por desgracia es más habitual de lo que gustaría.
Al menos la Cañada Real Segoviana era llana en ese tramo y cuando había alguna subida era muy ligera. Las fotos del atardecer rojizo en los Montes de Toledo eran una oda al arte y el grupo no lo desaprovechó, realizando multitud de ellas.
Poco después, el grupo dejó la Cañada Real para tomar el camino de las Viñas que los llevaría hasta el arroyo del Barranco de las Corzas, que tenía milagrosamente algunos charcos de agua estancada que utiliza la fauna de la zona para calmar la sed.
Tras la bajada al arroyo que se hizo con cuidado porque había un tramo un poco erosionado, el grupo atravesó una pequeña finca para girar hacia el sur y comenzar una dura subida hasta la cuerda de la Sierra. Durante la subida, se pudieron visualizar un conjunto de satélites Starlink que se movían rápidamente de Oeste a Este y que dejó una curiosa estampa del cielo de los Montes de Toledo.
Una vez se completó la subida, el grupo aprovechó para tomar una merecida cena y contemplar las constelaciones y las luces del pueblo de Retuerta del Bullaque y en la lejanía las luces del de Navas de Estena.
Tras un descanso, el grupo comenzó a recorrer la sierra, camino del Cerro Castellón, el pico con más altitud de la ruta con 1025 metros. El hito no se llegó a coronar ya que había que hacer una trepada, que pese a las luces de las linternas y frontales no animaba a realizar por la peligrosidad que entrañaba.
Antes de finalizar la cuerda de la sierra, el grupo se situó en un mirador natural desde el que se veían las luces de Retuerta del Bullaque y ahí se hicieron las fotos nocturnas, acompañadas de risas y anécdotas.
Una vez hechas las fotos, el grupo comenzó la bajada, una bajada muy pina que junto a la erosión del camino y a las numerosas pedreras que había que atravesar hacía que la bajada de un kilómetro y medio de longitud resultara incómoda para el grupo.
Tras tomar la bajada con calma, el grupo alcanzó el camino de la casa del Cerrón que durante algo más de dos kilómetros estaba asfaltado y que junto a que era bastante llano, permitió al grupo alcanzar el punto de partida a la 1:45. La ruta concluyó con unas fotos en el punto de partida y las felicitaciones del grupo a la benjamina, Ángela una niña de 8 años que realizó la ruta como una más del grupo.
Las fiestas de Retuerta habían finalizado recientemente y en el parque de la Alameda aún había un chiringuito con bebida fría y algo de comer, algo que aprovecharon diez asistentes para degustar unas cervezas frías y algún tentempié.
Una vez terminadas las bebidas y tras la correspondiente despedida, los integrantes del grupo se emplazaron para la próxima ruta.
