Datos Básicos:
Longitud: 17 km.
Duración: 7 horas.
Desnivel: 530 m.
Punto y hora de Inicio: La Granja de San Ildefonso, 9 horas.
Participantes: En la ruta 7 socios. La octava asistente finalmente no pudo en el último momento por un problema de salud.Crónica: La mayor parte del grupo estaba a las 09:00 horas en el punto acordado, pero un problema logístico de 3 de los componentes provocó que llegaran con retraso, lo que aprovechó el resto del grupo para ir a tomar un café mientras tanto.
Una vez se reunió todo el grupo, el organizador, una vez repartió los regalos de renovación a diferentes explicó la ruta, indicando que, en esta ocasión, el orden del recurrido sería el inverso al descrito en la ruta, para facilitar que el baño se realizase a una hora donde hiciera más calor y poder disfrutar más del mismo.
Se comenzó a andar por un pinar muy sombreado, y tras pasar por una cancela comenzó la suave subida que llevaría a la primera poza del día, la poza del arroyo del Chorro Grande. Una poza poco profunda, pero en un lugar muy fresco que los componentes del grupo aprovecharon para tomar las primeras fotos del día. Una vez tomadas las fotos, el grupo continuó su marcha hasta que se encontró el desvío que llevaría al grupo a la gran cascada del Chorro Grande. Desde el mirador se pueden presenciar unas preciosas vistas del descenso de la cascada desde unos 60 metros de altura en la montaña, y como va descendiendo hasta el lugar donde se encuentra el mirador. Aquí se realizó la foto de bandera e innumerables fotos de todos y cada uno de los componentes. Desde luego el lugar lo merecía.
Para regresar al camino, se eligió la opción de hacer el pequeño tramo circular y en el camino se reagrupó para continuar el ascenso hacia la siguiente cascada. Tras subir una cuesta tendida, pero con cierta pendiente, el grupo alcanzó el desvío que llevaba hasta la cascada del Chorro Chico. Esta cascada es menos espectacular que la anterior y lleva menos agua.
Una vez recuperado el camino tras volver por los mismos pasos, el grupo continuó subiendo hacia el Noreste, hasta que se encontró con la fuente del Hueco, una fuente que llevaba bastante agua, pese a ser los meses más secos del año. Se comprobó que todos los componentes de la ruta llevaban agua y se continuó camino sin apenas parar. Las paradas realizadas, habían ralentizado la ruta y había que ganar algo de tiempo.
En la fuente, el camino da un brusco giro hacia el oeste, y permite continuar por el pinar, lo que se agradece en estas épocas del año tan calurosas. Una vez se alcanza el desvío, ahí comienza el tramo más complicado de la ruta, una bajada que no entraña problemas, pero que en su primera parte, la inclinación y en la segunda parte la vegetación, provocan que no sea cómodo andar por ese tramo. Una vez se baja al Río Cambrones y se alcanzan las pozas, hay que ir siguiéndolas hasta encontrar la que más guste para darse un buen chapuzón. El grupo observó que en la séptima caldera había un grupo de gente y decidió quedarse en la octava. Desde luego la decisión fue acertada. El agua al entrar estaba muy fría, pero con el tiempo el cuerpo se iba aclimatando y al rato estaba deliciosa, lo que hizo que los participantes, salvo alguna excepción disfrutaran de un baño relajante y refrescante.
Tras un rato en el agua, el grupo salió y realizó la comida aprovechando que se secaban los bañadores. A las 14:30 horas el grupo retomó la vereda para seguir bajando por las diferentes calderas, en las que había mucha más gente que en 2019, cuando se realizó la ruta anteriormente.
Una vez se alcanzó la primera caldera, el grupo hizo una pequeña parada para recuperar fuerzas e hidratar. La temperatura era alta y el objetivo del organizador era alcanzar la zona de sombra cuanto antes.
Una vez el grupo llegó al puente Cambrones, se eligió un pequeño desvío que permitía ganar entre 500 y 1000 metros, distancia nada desdeñable teniendo en cuenta la hora y el calor que hacía. El único esfuerzo era pasar bajo la puerta de una finca, algo que todos hicieron sin dificultad.
Tres kilómetros después el grupo llegó al punto de fin e inicio de la ruta. La mayoría fueron a un bar cercano a degustar un refrigerio bien merecido.
