Datos Básicos: 19 asistentes, que realizaron la ruta y degustaron la paella realizada por los propietarios del bar “La antigua Perla” de Madridejos. En la realización de la ruta se recorrieron 16 kilómetros de longitud aproximadamente y se libró un desnivel de más de 700 metros.
Crónica: Tras un viaje de una hora aproximadamente, se alcanzaba el área recreativa “Valdehierro”, donde se encuentra la ermita dedicada a la Virgen del mismo nombre.
A las 9 horas, un grupo de 18 asistentes estaban preparando el material y la ropa adecuada para la realización de la ruta. Uno de los componentes no había asistido y el organizador, decidió contactar con él. Por una confusión, creyó que la hora de partida eran las 9:30, por lo que se decidió que el grupo iniciara la marcha y Rubén de la junta directiva, esperaría al socio que llegaría unos minutos después, para no retrasar el comienzo de la ruta.
Una vez indicadas las características de la ruta por el organizador de la misma, el grupo comenzó el recorrido en dirección al cortafuegos que tras unos pocos cientos de metros comenzaba a picar hacia arriba, hasta llegar a la cumbre del Mingoliva, prácticamente sin descanso. El grupo tomó esta primera ascensión con cierta tranquilidad, teniendo en cuenta que había dos personas que se habían retrasado respecto al grupo y cuyo reagrupamiento se realizó al final del cortafuegos.
Una vez reagrupados los 19 componentes de la ruta, se pasó del cortafuegos a una estrecha senda que llevó el grupo a la cima del Mingoliva de 1053m de altitud. Tras la preceptiva foto de bandera y tras charlar amigablemente con varios corredores de montaña que se habían dado cita en el pico a la vez que el grupo, se retomó la marcha, bajando hacia Cinco Casas, pedanía de Madridejos, por una preciosa senda que no exenta de desnivel, permitía disfrutar de las maravillosas vistas del entorno.
Alcanzado el camino de Valdezarza, comenzaba la ascensión a la segunda cima de la jornada, el Párraga de 907 m de altitud, por otro empinado cortafuegos, que comenzaría a hacer mella en algunos de los componentes del grupo. Una vez en su cima, el organizador, decidió hacer una parada para reparar líquidos y tomar algo sólido, antes de continuar camino hacia la tercera cima de la jornada, el Manciporra.
Antes de salir, un par de componentes del grupo mostraban su cansancio, y Fausto, uno de los socios del club, perfecto conocedor de la zona, decidió acortar la ruta para que estas personas pudieran acabarla sin dificultades. El organizador estuvo de acuerdo y al poco de iniciar la marcha hacia el Manciporra, el grupo pasaba de 19 a 16 componentes. Todos se emplazaron en el lugar de inicio de la ruta para desplazarse al lugar de disfrute de la paella posterior a la ruta.
El resto del grupo, iniciaba, tras recorrer una cuerda de picos, la subida a la tercera y última cima de la ruta, el Manciporra, de 1094 metros de altitud, un lugar desde el cual se pueden disfrutar unas vistas maravillosas de las estribaciones de los Montes de Toledo.
Tras la realización de varias fotos por parte de los componentes del grupo, éstos se dirigieron hacia un collado existente entre el ya mencionado Manciporra y el pico del Chupadero de 1139 metros de altitud. Esta cima no se llegó a subir, sino que, en el collado, el grupo giró hacia el noroeste, para tomar el camino que transcurre junto al arroyo de la Garganta.
Una vez alcanzada la pedanía de Cinco Casas, el grupo tomó de nuevo el camino de Valdezarza para llegar al punto de partida de la ruta.Una vez allí, y tras reencontrarse con los tres componentes de la ruta que acortaron el recorrido, se dio por terminada la ruta, y se emplazó a los asistentes a desplazarse a la casa rural “Los Porches”, de titularidad municipal, pero cuya concesión actualmente está gestionada por los propietarios del bar “La antigua perla”, realizadores de la paella y que pusieron a disposición del club este espacio de forma exclusiva con el fin de que el club pudiera disfrutar de la paella.
Todos los asistentes fueron preparando las mesas habilitadas al efecto en el salón de la casa rural, así como los aperitivos previos a la paella, degustando los mismos, hasta que a las 15:30 horas, el cocinero anunció que estaba lista la paella y que se podía proceder a su degustación.
El presidente del club pronunció unas palabras previas a la degustación, agradeciendo su colaboración a los socios Fausto por acompañar a las personas a las que les había costado un poco más la ruta permitiendo que disfrutaran de la misma, y a la socia Carmen que colaboró activamente en la organización de la actividad.
Finalmente, tras una fantástica estancia y degustación de una riquísima paella, el grupo se emplazó a la siguiente ruta organizada del club, ya en el mes de junio.
